Se busca el equilibrio de las energías internas mediante la práctica de posturas (asanas), técnicas de respiración (Pranayama) y meditación.
Ideal para principiantes y para quienes buscan establecer una base sólida en su práctica, promoviendo flexibilidad, fuerza y serenidad mental.
Es un método de yoga dinámico. Movimiento lento y sincronizado con la respiración creando una fluidez meditativa.
Aumenta tu frecuencia cardíaca, genera calor interno, mejora la resistencia y promueve una mente concentrada y pura.
Las posturas se mantienen durante más tiempo, a menudo con accesorios de apoyo. Ayuda a reducir la ansiedad y promover una relajación profunda.
Es la práctica perfecta para recargar tu sistema nervioso, liberar tensiones profundas y permitir que tu cuerpo sane a su propio ritmo.